“La única posibilidad de transformar la historia es a través del aprendizaje”: Yazmin Torres

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El Dr. Andrés Rodriguez quiere enviar un mensaje de reconocimiento por la labor desarrollada por la colaboradora Yazmin Torres, Jefe de Formación: ¨Es comprometida e inspira confianza, ella le entrega a las personas que capacita toda su buena disposición, conocimiento, porque siempre trata de dar lo mejor de sí para que los eventos salgan lo mejor posible, porque es seria en su trabaja, siempre trata de buscar nuevas alternativas, no da lo mínimo, siempre da un poquito más y porque entrega a la gente cosas que hagan que se sientan bien capacitados y que tengan la mejor oportunidad o que esas oportunidad tengan el mejor impacto sobre los colaboradores¨, menciona el director médico del Instituto Roosevelt.

La Jefe Iveth Yazmin Torres Pardo tiene 35 años y es la encargada de los procesos de Formación del Instituto Roosevelt. Ella es una orgullosa enfermera egresada de pre y post grado de la Universidad Nacional de Colombia y destaca que a su llegada al hospital encontró varios retos para fortalecer el proceso de formación, no obstante, considera que actualmente ya se ha consolidado una cultura de la educación en los colaboradores y eso la llena de satisfacción personal.

iveth yazmin torres pardo

Comunicaciones: Antes de iniciar, por favor cuéntanos, ¿Cómo te gusta que te llamen?

Yazmin Torres Pardo (YTP): Por favor Yazmin con Y y Z, no Jazmín, nada de princesas.

 

Comunicaciones: ¿Cómo llegaste al Instituto Roosevelt?

YTP: Yo vi la convocatoria en internet y me postulé, me llamaron muy rápido me entrevisté con Natalia Romo y otras personas del hospital. En menos de una semana yo  estaba dentro del Instituto.

 

Comunicaciones: Tu cargo no existía anteriormente, ¿cómo fue la propuesta de trabajo?  ¿qué llegarías a hacer?

YTP: Es sí necesitaban una figura de una persona que se encargara de liderar el proceso de formación institucional. Actualmente se llevaban a cabo algunas intervenciones pero se hacía de una manera plana, no se contaba con una estructura, más bien se daba respuesta a las necesidades puntuales y básicas. Entonces en primera instancia era eso, construir desde cero.

 

Comunicaciones: ¿En qué consiste el programa de formación al cual bautizaste “Ser + Roosevelt tu reto personal”?

 YTP: Este programa está basado desde lo propositivo. La idea es que la gente no se sienta señalada, sino que al contrario las personas sientan que la educación aporta a su calidad de vida, que lo vean  no como un propósito del mero requisito o requerimiento, sino que identifiquen cómo esos espacios los construyen como profesional y dan la oportunidad de generar una mejor atención o servicio.

 

Comunicaciones: ¿Cómo identificas las necesidades de formación?

YTP: Las cosas se hacen no porque a mí se me ocurren, sino que nacen de una necesidad, es decir, tienen una causa que nace en los procesos y se proyecta y se estudia dentro de los requerimientos de la norma, de la institución y se hace una propuesta. Cada curso es una actividad que ha sido pensada, estudiada para evitar la improvisación y más bien haya integralidad y todos podamos hablar el mismo idioma. Con estas formaciones se destacan los protocolos, las guías institucionales, se refuerza el trabajo y la estructura de lo que se maneja internamente.

Comunicaciones: ¿Qué retos identificaste durante este proceso?

YTP: El primer reto fue llegar y empezar a construir un plan de formación desde un área tan transversal como es Gestión Humana y no desde lo asistencial como lo venía haciendo en otras entidades. Al tener presente varias áreas de conocimiento eso lo hacía un reto para mí y así lo asumí, por eso el programa se llama  “Ser+ Roosevelt, tu reto personal”.

El segundo reto fue enfrentarse a la ausencia de cultura del aprendizaje, porque sí se realizaban ejercicios  de conocimiento en áreas específicas, pero era cada uno en “su pedacito” y no era de conocimiento global, no era un trabajo integral y de engranaje de todo el hospital.

El tercer reto fue la gente. La verdad este proceso no ha sido fácil debido a que es muy doloroso para alguien que ama tanto la educación encontrarse  con personas que no la valoren igual. Nuestra cultura nacional nos dice “toca estudiar”, “toca hacer”, pero no va orientado a lo que realmente le gusta a las personas. Fue muy duro al principio ver salones con 1, 2 o tres personas.

El cuarto reto fue brindar desarrollo y formación al menor costo posible. Formación es un elemento que por lo general requiere inversión, es por eso que, con un esfuerzo muy  grande se ha logrado reducir sus costos a la mínima expresión, ¿cómo? haciendo convenios, invitar personas voluntarias, aprovechar los conocimientos de los mismos médicos de aquí del hospital,  con amigos y personas cercas del instituto, fortaleciendo esas redes de apoyo que tiene la institución para que finalmente se logre  el menor costo posible.

 

Comunicaciones: Ha habido varios retos, ¿cuáles han sido los logros o acciones que te han llenado el corazón?

YTP: Mi satisfacción más grande en el instituto Roosevelt se divide en dos:

  1. El aporte a las personas. A mí no me importa la cantidad de personas, ni figurar, a mi me interesa que a las personas les sirva las herramientas y capacitaciones que se les da. Por ejemplo, cuando se me acercan y me dicen: “que rico”, “mira tan chévere lo que aprendí”, “yo no sabía esto”, “fui a tal lugar y me enseñaron esto”, esas cosas del día a día que le refieren a uno y que es lo que está quedando en la gente, es lo que más me da gratitud.
  2. Lo segundo, tiene que ver con el paciente y aunque no estoy de cara a ellos, sí considero que con las herramientas que le brindo a los colaboradores, con el conocimiento que ellos adquieren, yo puedo aportar a un mejor servicio a los pacientes.

 

Comunicaciones: Durante este proceso de construcción y de crear cultura has contado con la ayuda de algunas personas, ¿a quién quisieras darles las gracias?

YTP: En primera instancia debo agradecerle a la gente misma. Si eso no se diera yo no tendría ninguna razón de ser o de estar en este lugar. Gracias a que la gente se ha volcado a participar, a invertir de sus tiempos, de su vida en familia, su vida personal, todo ese tiempo es algo supremamente valioso. Agradezco a la gente por sentirse motivada por aprender.

También agradecerle a los líderes de área, algunos profesionales que poseen unos conocimientos y habilidades maravillosas e increíbles y que poco a poco hemos empezado a disfrutar en las capacitaciones.

A su vez, debo darle las gracias a algunas instituciones como el Sena, Medicina Legal y otros hospitales, entidades que ya nos tiene en el radar y simplemente me llaman y me dicen ” tengo tantos cupos para la gente del Roosevelt”.

Tengo que decirlo, debo agradecer al Dr. Andrés Rodríguez, él es la persona que de verdad se ha contagiado y me ha podido ayudar, es la persona que me ha permitido trabajar y es un facilitador para ayudarme a abrir espacios de formación. Él rema conmigo para que las cosas surjan, él le da una cara desde las directivas del hospital para que haya un compromiso de que esto es importante.

Finalmente agradezco a mi familia por apoyarme y entenderme. Agradezco a mi esposo, él se llama Elkin, duramos 4 años de novios y ya vamos a cumplir 12 años de casados. Y hay un agradecimiento especial a mis hijos que con mi gran tesoro, ellos son mi adoración, el mayor se llama Fabián Andrés y tiene 12 años y el menor Juan Felipe y tienen 5 años.

 

“La única posibilidad de transformar la historia es a través del aprendizaje. Si estoy cansado de lo que vivo, tengo que aprender a hacerlo diferente”: Yazmin Torres

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